Las Escuelas Taller de Colombia celebran 25 años dedicados a la construcción de paz.

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En Cartagena se abrió la primera Escuela Taller de Colombia, iniciativa de paz para formar en oficios tradicionales a los jóvenes menos favorecidos, que trajo al país la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo. Hoy existen 11 Escuelas, y cuentan con el apoyo de MinCultura

El 2 de septiembre de 1992 se abrieron las puertas de la primera Escuela Taller del país en la ciudad de Cartagena, modelo que llegó de España, a través de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y que en los últimos años, ha contado con el  apoyo decidido del Ministerio de Cultura de Colombia, a través del programa Escuelas Taller de Colombia – Herramientas de Paz.

Durante el gobierno actual, se crearon cuatro de las once escuelas que actualmente existen en el país. Todas han recibido recursos para su funcionamiento y desarrollo de actividades de formación, al igual que apoyo técnico. Estas instituciones están localizadas en: Cartagena, Bolívar, fundada en 1992; Popayán, Cauca, fundada en 1995; Mompox, Bolívar, fundada en 1996; Bogotá, fundada en 2006; Barichara, Santander, fundada en 2007; Salamina, Caldas fundada en 2008; Tunja, Boyacá, fundada en 2009; Buenaventura, Valle del Cauca, fundada en 2012; Tumaco, Nariño, fundada en 2015, y Quibdó, Chocó, fundada en 2016. Este año se trabaja en la puesta en marcha de la Escuela Taller de Cali. De esta forma el país es líder de esta iniciativa en América Latina.

El programa busca fortalecer la apropiación social del patrimonio cultural, la identidad y divulgación de los procesos culturales de las regiones, a través de la formación gratuita de oficios tradicionales para jóvenes entre los 16 y los 25 años víctimas del conflicto, reinsertados, desmovilizados, discapacitados, entre otros. Uno de los principales objetivos del programa es brindar oportunidades de formación a los jóvenes, y así evitar vinculaciones a grupos armados ilegales, además de reducir los índices de violencia.

Mariana Garcés Córdoba, Ministra de Cultura, destacó el aporte social de este programa. “Estas Escuelas son espacios de inclusión y convivencia donde prima la equidad y el respeto por la diversidad, aspectos indispensables para fomentar la construcción de una cultura de paz que respeta y defiende la memoria y la identidad. Al final de su ciclo formativo, los egresados de las Escuelas Taller se convierten en individuos emprendedores que entienden el patrimonio cultural como una fuente de desarrollo local”, dijo.

Durante estos 25 años las Escuelas Taller de Colombia, han formado miles de jóvenes emprendedores, dándoles oportunidad en el desarrollo social y económico a las nuevas generaciones. Hasta la fecha se han capacitado más de 23 mil jóvenes y el 83,2 % de ellos se ha insertado laboralmente.

Su enfoque principal es la preservación de oficios tradicionales y la conservación del Patrimonio Cultural, relacionado con la madera, el metal y la construcción.  Así mismo, busca la conservación de técnicas artesanales, tales como la jardinería y la cocina tradicional, a través del programa “aprender haciendo”, en el que se brindan conocimientos teóricos y prácticos que posibilitan a los aprendices asumir un trabajo de utilidad pública y social.

“Mientras el país  vivía la guerra, en las Escuelas Taller  ya hacían la paz” destacó Carlos Albán, coordinador del Programa Nacional Escuelas Taller, refiriéndose a esta iniciativa como una herramienta de paz, en favor de los jóvenes menos favorecidos, pero con todas las posibilidades de superar su vulnerabilidad.

El programa articula la cultura, la formación para el trabajo, el desarrollo humano y el emprendimiento, para proponer alternativas sostenibles de desarrollo social y económico que se pueden implementar en las regiones.